Por movimiento

Laxantes por movimiento

Sustancias que provocan peristaltismo por aumento de volumen del contenido intestinal.

Mediante reflejos nerviosos, provoca contracción muscular detrás y relajación muscular delante del contenido intestinal, propulsándolo hacia el ano (movimiento peristáltico).

Cabe destacar que, para usar este tipo de sustancias, es imprescindible que tanto la función muscular como nerviosa del colon no estén alteradas.

Sustancias hinchables (fibras)

En su mayoría, son fibras de origen vegetal insolubles, no digeribles y no reabsorbibles y su principal característica consiste en hincharse en presencia de agua. Son algunos ejemplos el afrecho de trigo y otros cereales, la linaza, el psyllium, la goma karaya, el agar, la pectina o la metilcelulosa.

Su efecto se manifiesta después de aproximadamente 12 horas después de su toma.

Es recomendable pre-hincharlas (hidratarlas) antes de tomarlas ya que, en caso contrario, podrían utilizar el agua del colon para hincharse y las heces podrían hacerse más duras y causar estreñimiento.

Si no se toman con suficiente líquido, pueden provocar obstrucciones a nivel del esófago e intestino (íleo). En muchas personas provocan una sensación de llenura, por eso se utilizan también para adelgazar.

También es habitual que, por los procesos de fermentación que se dan durante la transformación de estas sustancias en el colon, haya una acumulación de gases que causa malestar abdominal y flatulencia.

En casos aislados se han reportado alergias al psyllium.

Un consumo excesivo de fibras puede disminuir la absorción de nutrientes y vitaminas porque impide el acceso a la pared intestinal.

Paradójicamente, estas sustancias también pueden usarse en casos de diarrea, para darle más cuerpo a las heces y alargar el tiempo que éstas pasan en el intestino.

Sustancias con efecto osmótico

Son sustancias solubles pero no absorbibles que retienen agua en el intestino.

Las sustancias que se mencionan aquí, si bien se encuentran en la naturaleza, han sido sintetizadas en un laboratorio con fines comerciales.

El sulfato de sodio o el de magnesio son sales de los cuales el sulfato no se absorbe. Para mantener el equilibrio osmótico se absorbe menos agua desde el intestino a la sangre. El mayor contenido de agua en el intestino aumenta el volumen de las heces y así estimula los receptores de dilatación.

El magnesio, además, aumenta la liberación de colecistoquinina y pancreocimina al duodeno, lo que también activa el peristaltismo. Su efecto, en forma de defecación líquida, se manifiesta tras 1-3 horas de su ingestión. Sus efectos secundarios más desagradables son la acumulación de gases intestinales y las flatulencias. Está indicado para realizar una limpieza intestinal (antes de una operación) o para eliminar venenos ingeridos. El uso prolongado de sulfato de sodio puede causar retención de líquidos e hipertonía.

Determinados azúcares y alcoholes de azúcares difícilmente digeribles, como la lactulosa, el manitol y el sorbitol, actúan también a nivel osmótico, estimulando los movimientos peristálticos. Sus principales efectos secundarios son los cólicos, la acumulación de gases y la flatulencia.