El aparato digestivo

El aparato digestivo

El aparato digestivo es el encargado de digerir los alimentos que ingerimos.

Al digerir, la mayor parte de los alimentos que tomamos pasa a nuestra sangre, con el fin de distribuir el alimento por todo nuestro organismo.

Tras todo el proceso digestivo, la parte de los alimentos que no es útil para nuestro organismo es lo que, finalmente, formará las heces.

La mecánica de la digestión

La comida pasa del estómago al intestino delgado, donde los alimentos se transforman en sustancias nutritivas y atraviesan sus paredes para llegar al hígado, que en este proceso tiene el papel de un gran laboratorio. Desde el hígado y a través de la sangre, estas sustancias nutritivas se envían allí donde el organismo las necesita.

Las partes de los alimentos que no han atravesado las paredes del intestino son sustancias superfluas que el cuerpo no necesita y que deben ser eliminadas de nuestro organismo en forma de heces.

Los movimientos peristálticos

El intestino hace unos movimientos conocidos con el nombre de “peristálticos”. Nuestro intestino se mueve de la misma forma que un gusano o una oruga al avanzar.

Con este movimiento de “acordeón”, los restos de los alimentos que hemos ingerido van avanzando hasta llegar al final del intestino delgado, donde empieza el intestino grueso y, tras pasar el último tramo, el recto, éstos salen por el ano.